Buñuelos dulces fritos

Ingredientes para Buñuelos dulces fritos
150 g de harina de trigo leudante o de pastelería (lleva incorporada levadura)
150 ml. de agua tibia
100 ml. de leche entera
4 huevos
La ralladura de un limón (opcional)
50 g. de mantequilla
5 g. de sal fina (una cucharadita tipo postre)
1 sobre de levadura química (10 g.)
Aceite de oliva virgen extra suave (para freír, 1 litro aproximadamente)
50 g. de azúcar glass o en polvo (para decorar los buñuelos)
Preparación de la masa de buñuelos fáciles
En un bol mezclamos la harina con la levadura. Lavamos bien el limón y lo rallamos. Vamos a emplearlo de aromatizante. Reservamos.
Ponemos en una cazuela con el agua, la leche, la ralladura del limón y sal. Calentamos y cuando rompa a hervir añadimos la harina mezclada con la levadura.
Mezclamos bien con una cuchara y removemos hasta que quede una masa espesa. Retiramos del fuego.
Dejamos reposar la masa 10 minutos.
Introducimos los huevos, uno cada vez. Es decir primero un huevo, removemos, incorporamos bien a la masa y cuando veamos que ya no se ve el huevo, seguimos con el siguiente. Así hasta incorporar los 4 huevos.
Le damos forma a los buñuelos. Yo los he preparado redondos con una cuchara, pero también se suelen hacer cuadrados con un molde.
Fritura y presentación final de los buñuelos
Ponemos a calentar a fuego medio una sartén con abundante aceite neutro (de girasol o de oliva suave) para que no le aporte más sabor a la masa.
La dificultad de este postre está en la temperatura del aceite. Ya que si está poco caliente la masa cae al fondo y debe procurarse que se mantenga a flote. Pero si está demasiado caliente se forma una envoltura seca alrededor del buñuelo que impide que éste crezca.
Además si el aceite está muy caliente, se nos dorarán muy rápidamente y quedarán crudos por dentro. La primera tanda nos servirá para probar las siguientes y que nos salgan de rechupete.
Echamos a la sartén de pocos en pocos ya que van a doblar su tamaño. Cuando estén dorados sacamos los buñuelos a un papel absorbente. Cuando estén templados espolvoreamos con azúcar glass. Así ya estarían perfectos. Los servimos recién hechos y a disfrutar.

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